En el corazón del paisaje colombiano, donde la tradición y la naturaleza dialogan en silencio, renace un lugar cargado de historia, memoria y transformación: Hacienda El Novillero, hoy convertida en un hotel boutique de 13 habitaciones que invita a vivir una experiencia auténtica, sensorial y profundamente humana.
De hogar del siglo XVI a destino de experiencias
Ubicada
en Fusagasugá y con una historia que se remonta al siglo XVIII, esta casona
colonial ha sido testigo de distintas etapas del país y de la vida rural en
Colombia, conservando en su arquitectura y en su entorno la esencia de una
época que aún se siente presente.
El 2020
trajo consigo una pausa global. Sin embargo, la Hacienda volvió a
demostrar su capacidad de adaptación. Se convirtió en hogar temporal para una
escuela de tenis, ofreciendo un espacio seguro, abierto y saludable para
familias que buscaban resguardo y bienestar en medio de la incertidumbre.
El sueño que transformó la historia
Fue en
ese mismo periodo donde tomó forma una visión más grande. Lo que inicialmente
sería una restauración para el uso familiar, se transformó en un proyecto que
hoy da vida al hotel boutique. Durante dos años y medio, manos comprometidas
trabajaron con dedicación, respeto y cariño para rescatar la esencia de la
casona; sus muros de barro, sus techos de teja, la madera que cruje con
historia, cada espacio fue restaurado no solo para conservar, sino para
emocionar.
- Un espacio para reconectar
en pareja
- Un entorno para compartir
en familia
- Un refugio para celebrar
con amigos
- Un santuario
para reencontrarse en soledad
- Un escenario
perfecto para bodas y celebraciones memorables
- Un lugar
perfecto para eventos corporativos únicos y propicios para reflexión y
planeación.
Aquí el lujo se redefine. No está en lo ostentoso, sino en lo auténtico, en la calma, en el detalle, en la historia que se respira en cada rincón, mezclado con el mejor servicio y experiencias de descanso y naturaleza propios de la región. Cuenta con un SPA para relajarse y salir renovado y se encuentra inmerso en un entorno natural que invita a quedarse. Los visitantes pueden recorrer los alrededores en una vivificante caminata, realizar un recorrido en bicicleta o a caballo y respirar el aire de la región, rodeado de montañas que llaman al descanso y a respirar aire fresco.
Un destino que honra el pasado y abraza el presente
Sobre Hacienda El Novillero
Hacienda
El Novillero
es un hotel boutique colombiano que nace de la transformación de una casona
histórica. Con 13 habitaciones, ofrece experiencias memorables basadas en el
descanso, la conexión con la naturaleza, el valor de la tradición y el servicio
personalizado.
Hacienda El Novillero es un emblema histórico del Sumapaz y de Fusagasugá, cuyos orígenes se remontan al siglo XVII como parte de la antigua Hacienda El Chocho, una de las más extensas y prósperas del periodo colonial. Desde entonces, estas tierras desempeñaron un papel fundamental en el desarrollo de la región, no solo por su actividad agrícola, ganadera y cafetera, sino también por su aporte directo a la fundación de Fusagasugá en 1592, al proveer materiales como madera y paja para la construcción de sus primeras viviendas, a cambio del abastecimiento permanente de agua.
A lo largo de la historia, El Novillero fue escenario y protagonista de importantes acontecimientos nacionales. Durante la época de la Independencia, sirvió como refugio para patriotas perseguidos, entre ellos Antonio Nariño, así como otros personajes destacados como Camilo Torres y el general José Ignacio París. Más adelante, en 1876, fue epicentro de la Batalla del Novillero, cuando fuerzas del gobierno se resguardaron en la casona, resistiendo el asedio de tropas rebeldes, en un episodio clave de las luchas políticas del siglo XIX.
Además de su relevancia histórica, la hacienda fue un eje de transformación social y económica en la región, siendo símbolo de procesos de parcelación, organización campesina y desarrollo rural que contribuyeron a la consolidación de nuevas dinámicas territoriales, incluyendo hitos como la creación del municipio de Silvania.
Tras un periodo de deterioro, la casona, con más de un siglo de historia, ha sido cuidadosamente restaurada y preservada, manteniendo fielmente su arquitectura colonial: patios centrales, muros de adobe, techos de teja de barro y amplios corredores rodeados de jardines y paisaje natural.
Hoy, Hacienda El Novillero se proyecta como un hotel boutique único en la región, donde la memoria histórica convive con el confort contemporáneo, ofreciendo a sus visitantes una experiencia auténtica que conecta el legado del pasado con la tranquilidad y belleza del presente, en el corazón de Fusagasugá.



